Castellano Galego Escritos verdaderos
Hemos ido de excursión a Lugo. Una ciudad que cada vez me gusta más. La he visto bien conservada; muy luminosa; muy bien estructurada. Llena de historia y de vida.
Será porque es donde vivo, pero Santiago, en comparación con otras ciudades, resulta más opresiva y oscura. El ensanche: un entramado de calles ensombrecidas, de un desarrollo feroz. Aunque feo, portador de un cierto misterio.
Los nuevos barrios jóvenes, las recientes urbanizaciones, que se extienden como el agua por la barbilla en estos últimos tiempos, no poseen ese desaliño urbanista: su misterio es más puro y geométrico. Más efímero también.
Me gusta recorrer Galicia en coche, y observar sus vastos campos a través de la ventana. Hay tanto verde, tantos árboles, tantas flores; tantas llanuras y montañas...Resulta increíble. La pureza de un lugar olvidado. Un paisaje casto y silencioso, que trasmite su belleza a la tierra con silencio y discreción. Este sencillo rincón de la península se ríe de las aclamadas Islas Británicas. Hablan de Irlanda, de Gales, de Escocia: paisajes cansados y aburridos, ofrecidos por manos más diestras. La mayoría de las personas desconocen lo que tienen aquí mismo.
Nunca dejo de descubrir Galicia. Nunca dejaré de hacerlo, de caminar sus tierras. Camino de amor y soledad