Castellano Galego Escritos verdaderos
Había olvidado completamente este cuaderno. Trataré de retomarlo.
Han ocurrido muchas cosas desde la última entrada, pero sustancialmente todo sigue igual: cada vez menos acciones (y menos pensamientos, aun más terrible) me llenan, y cuanto más experimento más descubro la insuficiencia de la experiencia. Cuando alcanzo algo que, parece, traerá consigo la ansiada plenitud, se me revela que no es tal
Hoy hace un marchito y bellísimo día de otoño. Paseo tras paseo, voy rozando el muro de la verdad absoluta: inerte, incausada, injustificada, siempre ahí: la realidad siempre ha sido una nada tangible, sustentadora de ciertos engaños.
Cuando agotados despertamos por fin a esta conclusión, nos volvemos serenos, pétreos e imperturbables. Nada nos afecta, pues los nadismos de la nada, al entrar en colisión, solo generan más nada.